Oración de la Mañana – Domingo 31 de Agosto de 2025
Oración de la Mañana
Querido Dios, gracias por acompañarme y llevarme en brazos un día más. Cada noche me siento agradecido, porque cada jornada que Tú me concedes es un verdadero regalo. Ahora que me preparo para descansar, te pido que aquietes mi mente. Ha habido tanto ruido en mis pensamientos, tantas dudas y preguntas sin respuesta. Recuérdame que Tú eres más grande que todo ese ruido.
Esta noche te ruego que hables paz a mi corazón mientras duermo. Rodéame de una paz que no dependa de lo que sucede a mi alrededor. Gracias por ser un Dios que me encuentra en medio de mi debilidad, que nunca me rechaza cuando estoy luchando y que no espera a que tenga todo en orden para acercarse a mí. Que tu paz descanse sobre mí y nunca se aparte de mi lado. En el nombre de Jesús, Amén.**
“El Señor respondió: Mi Presencia irá contigo, y te daré descanso.” —Éxodo 33:14
Señor, Tú eres la fuente de mi vida. Hoy quiero vivir este día en Tu nombre, proclamando Tu Palabra y construyendo Tu Reino con esperanza. Gracias por el regalo de este nuevo amanecer, por la oportunidad de comenzar una jornada llena de fe, vida y bendiciones.
Padre amado, en este momento de paz y silencio me acerco a Ti para encontrarme contigo en lo profundo de mi corazón. Te doy gracias de todo corazón por el don de la vida y por la gracia de vivir plenamente este nuevo día. Gracias, Señor, porque nunca me abandonas.
Siempre siento Tu mano poderosa guiando cada uno de mis pasos, sosteniéndome, animándome y fortaleciéndome para seguir adelante, incluso cuando el camino es difícil. Hoy deseo vivir con firmeza y con un corazón decidido a cumplir Tu voluntad. Me acerco a Tu divina providencia pidiéndote lo necesario para vivir con dignidad y crecer en mi fe.
Dame lo justo y esencial, aquello que me acerque a Ti y me transforme en un instrumento de Tu presencia en el mundo. Te presento, Señor, a todas las personas que hoy están sin empleo. Te ruego que les des consuelo en medio de sus preocupaciones y que abras caminos de oportunidad que renueven sus vidas y devuelvan la esperanza en un mañana mejor.
Con un corazón fortalecido por Ti, deseo caminar siempre a Tu lado, confiando en que jamás abandonarás la obra que comenzaste en mí. Abre mis oídos y mi mente para comprender Tu voluntad. Tu amor es más grande que cualquier temor y Tu Palabra me recuerda que el amor perfecto vence al miedo.
En este amanecer me uno en oración a todos mis hermanos y hermanas que elevan su voz con fe y esperanza. Te pido especialmente por quienes aún no han tenido la gracia de conocerte. Siembra en sus corazones el deseo sincero de descubrir el mensaje que Tú quieres revelarles.
No permitas que me domine el apego, ni que los sentimientos de tristeza y dolor me encadenen. Protégeme, Dios mío, porque Tú eres mi escudo y mi libertador, el que rompe las cadenas y me devuelve la paz. Gracias por cada persona que has puesto en mi camino con un propósito bueno.
Estoy agradecido por mi familia y por todos los que comparten conmigo el hogar, porque los amo profundamente y son lo más valioso que tengo. Ven, Señor, y sigue siendo la fuerza que impulsa mi vida. Necesito de Tu guía para avanzar con determinación en cada paso que dé hoy.
Te entrego libremente todo lo que soy y todo lo que poseo, para que lo uses con Tu sabiduría y para que pueda vivir plenamente en Tu amor. Padre, dirige mis pensamientos, mis acciones y mis obras para que en este último día de agosto viva según Tu santa voluntad. Amén.
Hoy ofrezco un acto de acción de gracias por todas las bendiciones recibidas a lo largo de este mes.
“Bendice, alma mía, al Señor; bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, al Señor y no olvides ninguno de sus beneficios.” (Salmo 103)